Por: Mary Luz Gómez A. – © 2012  www.modales.co

En el aspecto visual tus movimientos dicen mucho de ti, la forma de expresarte con tus manos, con tu cuerpo en general, denota cierto rechazo o apertura ante tu interlocutor o la persona que te está atendiendo. Es por esto que hay que poner especial cuidado y sutileza al caminar,  al sentarnos o al gesticular porque ello puede dar mensajes errados.

Los hombres en su masculinidad, deben ser moderados cuando se trata de modales y cortesía porque en últimas esto también conquista y enamora a una mujer. Las mujeres, en su feminidad, deben mostrar carácter y personalidad, a pesar del toque sutil que tienen por naturaleza. No ir a extremos es una clave importante, porque a pesar de nuestras diferencias, si podemos encontrar un punto medio, cuando de modales se trata.

Entonces, vamos al grano en cuanto a las posturas más comunes:

DE PIE: Cuando nos encontramos parados, siempre debemos estar rectos, con brazos relajados, no muy recostados.  Es usual cruzar los brazos, o meter las manos a los bolsillos para descansar un poco, e intercambiar el apoyo del cuerpo en alguna de las piernas, cuando es por largo tiempo.

Cuando una mujer llegue a conversar con un hombre que está sentado, este debe pararse a escucharla, además de ofrecerle el asiento.  Igual norma aplica para los limitados físicos, ancianos, mujeres embarazadas, o con niños en brazos, ya que por su condición debemos considerarlos y ayudarles siempre.

AL SENTARSE: Debemos hacerlo suavemente, no tirados de un golpazo.  Los brazos a los lados denotando una pose natural. No se reclina la cabeza en la silla y no se estiran las piernas porque podemos incomodar a los demás.

Si por algún motivo varias personas llegan conmigo buscando la misma silla, jamás debemos discutir por esto, simplemente cedemos el puesto y nos retiramos.

Cuando compartimos sillón o banca con otras personas, debemos tener en cuenta no hacer movimientos repetidos o tics nerviosos, que puedan percibir los otros y terminen todos moviéndose por culpa de uno solo, es bastante incómodo.

LA SONRISA: Soy total partidaria de que es agradable ver a las personas sonreír, pero sabemos que no es natural que se mantengan en ese estado las 24 horas del día.  Mi sonrisa debe fluir con naturalidad o por momentos determinados, cuando saludamos a alguien, o cuando queremos expresar nuestra alegría, para una foto, por algún comentario chistoso, lo importante es que no denote falsedad al hacerlo.

Por eso, es tan importante que tu interior esté bien contigo mismo, para que puedas reflejar lo mismo en tu expresiones, que te salgan del corazón y no fingidas, porque eso siempre lo van a notar los demás.